Escribir para liberar emociones

Si pensamos en cuántas emociones expresamos a lo largo de un día, nos damos cuenta de que muchas de ellas nos las guardamos y nunca llegan a salir.

A veces, es difícil soltar todo lo que pensamos y sentimos, y esto hace que no terminemos de gestionar bien nuestras emociones. Nos callamos cosas por miedo al qué dirán los demás o simplemente no sabemos poner en palabras aquello que queremos decir. Y es aquí donde podemos usar la escriturar como una herramienta muy poderosa para liberar emociones.

Personalmente, escribir me ayuda a entender mejor mis emociones y a expresarlas de forma más clara. De esta forma, he podido descubrir qué me pasaba y qué necesitaba para sentirme mejor en numerosas ocasiones.

Normalmente, asociamos la idea de escribir a un momento de inspiración o a un diario que debemos llevar día a día para que tenga sentido. Sin embargo, si pensamos así nunca nos pondremos a ello, ya que por nuestros ritmos de vida es complicado encontrar momentos de plena inspiración todos los días.

En este artículo quiero enseñarte algunos de los beneficios de escribir y cómo escribir para liberar tus emociones de una forma práctica y efectiva.

Beneficios de escribir

Al escribir desarrollamos nuestra habilidad como escritores, pero también puede ser muy provechoso a nivel personal. Para empezar, me gustaría mencionar algunos de los beneficios que podemos obtener al escribir con cierta frecuencia. Escribir:

  1. Nos ayuda a ordenar nuestras ideas y tareas.  
  2. Potencia el autoconocimiento.
  3. Nos pone de buen humor.
  4. Mejora nuestra comunicación con los demás.
  5. Mejora el autodiálogo.
  6. Estimula nuestra memoria y capacidad de aprendizaje.
  7. Aumenta la creatividad.
  8. Libera el estrés.
  9. Clarifica nuestros objetivos.
  10. Ayuda a superar los momentos más difíciles.

Qué necesitas. Esenciales.

La verdad es que para ponernos a escribir no necesitamos gran cosa, con un simple papel y un lápiz nos valdría. Sin embargo, escribir a mano es algo que cada vez está siendo más sustituido por las nuevas tecnologías.

Enviar una carta o una postal, o hacer un trabajo a mano es algo que cada vez se hace menos. Ahora preferimos enviar un WhatsApp o un mail, o utilizar el ordenador.

Todo esto, hace que nos cuestionemos si realmente existe alguna diferencia entre escribir a mano o usar otras alternativas que nos hacen dejar de lado el lápiz y papel de toda la vida.

Y la verdad es que sí. Diversos estudios han demostrado que escribir a mano conlleva beneficios frente a escribir tecleando. Por ejemplo, escribir a mano nos mantiene más activos y concentrados y evita que nos distraigamos con las redes sociales o anuncios que nos interrumpen constantemente. Además, escribir a mano ayuda a expresarnos mejor, pues favorece la comprensión y la activación de nuestra mente.

Entonces, si decidimos escribir a mano, ¿Qué necesitamos? Como ya he dicho antes, con un simple papel y un lápiz nos valdría. Pero, personalmente, me gusta tener un cuaderno reservado para dejar rienda suelta a mis pensamientos y emociones.

Mi consejo aquí es que escojas un cuaderno bonito, uno que te guste y que te llame a escribir cada vez que sientas que lo necesitas. Por ejemplo, a mi me encantan los cuadernos de la marca Moleskine, el papel es de buena calidad y tienen modelos con las páginas totalmente lisas. Y aunque un cuaderno de este estilo me dura una larga temporada, sí que es cierto que son un poco caros. Por eso, otra alternativa, es escoger un cuaderno más económico y decorarlo a tu gusto, una gran oportunidad para trabajar la creatividad.

Al fin y al cabo, dónde escribimos no tiene tanta importancia como el qué escribimos y cómo nos hace sentir. Así que escoge la alternativa que más te guste, ya sea escribir a mano en un super cuaderno, en hojas recicladas o en la aplicación de notas del móvil.

Tres ejercicios para empezar

Una vez hemos escogido el método que más se nos acopla para escribir es hora de ponerse a ello.

Para este artículo, he seleccionados tres ejercicios que me gustan mucho y que me han ayudado en muchas etapas de mi vida.

1. Diario de sensaciones y emociones.

Probablemente este sea uno de los mejores ejercicios que podemos hacer. Muchas veces no sabemos qué es lo que realmente nos pasa, e identificar nuestras emociones puede resultarnos algo costoso.

Escribiendo somos capaces de expresar claramente qué nos pasa y averiguar qué es lo que queremos y necesitamos cuando tenemos dudas. Escribir nos ayuda a escucharnos.

Simplemente déjate llevar y escribe lo que se te pasa por la cabeza cada día, cómo te sientes, qué es aquello que te preocupa, te genera estrés o ansiedad… Escribir sobre todo esto, ayuda a poner en perspectiva y racionalizar nuestros pensamientos. Por ejemplo, poner en papel problemas que nos generan malestar nos permite tomarnos un tiempo de reflexión. Y cuando dedicamos un momento a pensar sobre ello, vemos cómo en la mayoría de las ocasiones son problemas prácticamente insignificantes que se han magnificado en nuestra cabeza.

Escribir es algo íntimo y personal, que nos ayuda a conocernos mejor y a sacar fuera todo aquello que llevamos dentro.

2. Diario de gratitud

Hay días en los que lo vemos todo negro. Sentimos que todo nos sale mal y que no damos pie con bola.

Yo misma tengo días así y son estos días en los que mejor me va recordar todo aquello por lo que puedo estar agradecida.

Y es que, si al final del día nos paramos a pensar, seguro que podemos sacar algo positivo de cada día. De vez en cuando, especialmente en mis días más chungos, me gusta escribir una lista de tres o cuatro cosas por las que me siento agradecida.

Puede que te haya salido mal un examen, que hayas discutido con alguien o que te hayan dado una mala noticia, pero ¿de verdad no ha habido nada bueno en tu día? Seguramente sí.

A mi me gusta prestar atención a los pequeños detalles, pues creo que son los que realmente nos hacen felices. Sentirme agradecida por pequeñas cosas como el calor del sol en un día frío, comer mi comida preferida o un simple abrazo, me hace estar pendiente de todo lo positivo que tengo en la vida. Sentir estas cosas positivas atrae más cosas positivas, es como la pescadilla que se muerde la cola.

Diario de gratitud

3. Cartas

Las cartas son una buena herramienta para expresar aquello que sentimos. Puedes escribirte cartas a ti mismo o lo que más me gusta a mí, escribir a los demás.

Cuando quieres contar algo o expresar tus sentimientos hacia una persona, escribirles en una carta todo aquello que nos ronda por la cabeza es una buenísima idea.

Esto no quiere decir que no hablemos sobre nuestros sentimientos con los demás, pero escribir puede ser el paso previo, un paso para reflexionar y transmitir aquello que queremos decir de forma más clara.

Conclusiones

Escribir es una forma muy práctica, útil y económica de potenciar el autoconocimiento y liberar emociones que de otra forma se quedan en nuestro interior.

Cuéntame en comentarios cómo te ayuda y sobre qué te gusta a ti escribir. ¡Gracias por leer!

Foto de Mike Tinnion en Unsplash

Foto de Hannah Olinger en Unsplash

Foto de Gabrielle Henderson en Unsplash

Artículos recomendados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.