¡Este año sí!: cumple tus propósitos

Acabamos de comenzar un nuevo año y parece que es el momento de fijarnos nuevos propósitos. Para muchos, esta época del año significa una nueva oportunidad para por fin lograr todo eso que siempre han querido, o al menos, intentarlo.

El caso es que, escribir nuestros propósitos es una magnífica idea y además supone una gran motivación para empezar el año. Pero para ser sinceros, ¿Cuántos de estos propósitos acabamos cumpliendo?

Muchas veces con la motivación del principio nos venimos arriba y nos proponemos objetivos poco factibles. Propósitos que en lugar de hacernos ilusión y generar buenas sensaciones en nosotros, suponen una gran presión, lo que hace que acabemos abandonándolos, sin llegar a cumplirlos y generándonos una gran frustración.

En el artículo de hoy, escribo sobre las razones por las que creo que es importante tener claros nuestros propósitos y te enseño algunos trucos que a mí me funcionan para cumplirlos. 

Propósitos de año nuevo ¿sí o no?

Soy de las que creen que tener un propósito en la vida es fundamental para que, aunque suene cliché, alcancemos nuestros objetivos y trabajemos hacia nuestra propia felicidad.

Es fácil dejarse llevar por la rutina y actuar de forma monótona, viviendo siempre en nuestra zona de confort. Sin embargo, pensar en nuestros propósitos nos obliga de cierta manera a ser honestos con nosotros mismos y avanzar hacia la vida que realmente queremos vivir.

Todos los días tenemos la oportunidad de reinventarnos y cambiar el rumbo de nuestras vidas, sin necesidad de ser al principio de año. Podemos ponernos metas cualquier día del año, da igual si es enero o noviembre, o si es lunes o jueves. Lo importante aquí es hacer un trabajo interior que te ayude a crecer como persona y no tanto el cuando lo hagas.

Hay veces que no necesitamos encontrar nuevos propósitos o hacer un cambio radical en nuestras vidas. Hay veces que simplemente debemos encontrar el propósito en aquello que hacemos.

Casi todas las acciones que realizamos durante el día pueden estar ligadas a un propósito. Cuando, por ejemplo, decidimos comer saludable o hacer ejercicio, ¿lo hacemos porque queremos cuidar nuestra salud o porque nos queremos ver y que nos vean de una determinada forma? O, ¿estamos en nuestros trabajos porque queremos ahorrar, porque nos llena como profesionales o, simplemente, porque nos da pereza buscar un trabajo que nos desafíe?

Estas y otras preguntas son necesarias para encontrar un sentido a nuestras acciones y nos las deberíamos plantear cada cierto tiempo. Es normal que nuestros propósitos cambien conforme nos vamos haciendo mayores. Y es esta fluidez la que nos permite avanzar, cambiar y dejar atrás todo aquello que nos estanca. Tener nuestros propósitos y valores claros puede significar acabar con una relación, cambiar de amistades o renunciar a un trabajo.

Por todo esto, sí, reflexionar sobre nuestros propósitos es importante para, al fin y al cabo, encontrar un sentido a nuestras vidas.

5 consejos para lograrlos

Como hemos visto, escribir una lista de propósitos, ya sean de año nuevo o no, no es una pérdida de tiempo. Sin embargo, plantearlos y sobre todo llegar a cumplirlos no es tan fácil.

Por eso, he reunido algunos puntos que pueden ser útiles a la hora de lograr lo que nos proponemos:  

1. Hazlos tuyos

No te dejes influenciar por los ideales estereotipados que nos sean tuyos propios. Trata de que los propósitos que te planteas sean auténticos y siempre pregúntate, ¿Por qué y para qué quiero alcanzarlo? También está bien reflexionar sobre si el propósito es algo que realmente necesitamos y no siempre algo que queremos. En este caso, te puedes preguntar, ¿Qué es lo que quiero ser?, y no, ¿qué es lo que quieres tener?  Por ejemplo, uno de los propósitos más comunes es el de ponerse a dieta e ir al gimnasio, para así conseguir el cuerpo de tus sueños. Sin embargo, quizás sea mejor centrarnos primero en mejorar la relación con nuestro cuerpo, para así aceptarnos y querernos, tengamos el cuerpo que tengamos.

2. Ponte un límite, pero no te limites

Tendemos a abarcar más de lo que podemos, por lo que es importante acotar nuestros propósitos. Intentar que estos sean lo más específicos y reales posible, aumentará la probabilidad de alcanzarlos. Ten en cuenta que hay cosas que se salen de nuestro control, por lo que será mejor centrarnos en esas cosas que sí dependen de nosotros y podemos cambiar. Sin embargo, no te dejes embaucar por el pasado. Si tus metas del año anterior no se cumplieron, eso no significa que no puedas volver a intentarlo. No te convenzas de que no puedes cambiar, cualquier cosa que merece la pena requiere de esfuerzo y tal vez de varios intentos. Así que, si algo no salió a la primera, no te fustigues y ve a por ello de nuevo.

3. Crea un plan

Marcarse pequeñas metas que te acerquen a tu objetivo final puede ser una buena estrategia para conseguir un propósito. De esta manera, sentirás la satisfacción de estar cumpliendo pequeños objetivos más a menudo y mantenerse motivado a largo plazo será más sencillo. Por ejemplo, si tu propósito es empezar a comer saludable, puedes empezar por dejar de tomar cereales de desayuno azucarados. Una vez lo consigas, céntrate en otro objetivo, como podría ser comer al menos dos raciones de fruta al día. Y así, sin apenas darte cuenta, lograrás disfrutar de una alimentación saludable.

4. Un cambio a la vez

Nuestro cuerpo necesita tiempo para adaptarse a nuevos cambios, no podemos modificar nuestros hábitos de la noche a la mañana, y menos cuando es algo que llevamos haciendo toda la vida. Si intentas llevar a cabo todos tus propósitos de una, puede que lo consigas durante las primeras semanas, pero te sentirás abrumada y será más probable que acabes abandonando. Empieza pequeño y aunque tengas la sensación de no estar avanzando, cuando al cabo de un tiempo mires atrás te darás cuenta de todo lo que has logrado.

5. Escríbelos

Escribir es una herramienta muy poderosa y en este caso, poner en papel aquello que deseamos aumenta la probabilidad de lograrlo. Además, si tenemos a mano nuestros propósitos, los podremos releer siempre que lo necesitemos, cuando nos sintamos desmotivados o cuando los problemas comiencen a surgir. Recordarnos por qué empezamos será la clave para seguir en el camino y superar los momentos de adversidad.

Conclusiones

Comprometernos a cumplir un propósito o varios, es una oportunidad estupenda para hacer un trabajo introspectivo y buscar dentro de nosotros aquello que deseamos.

Recuerda sentirte orgullosa de cada pequeño avance que hagas y permítete fallar de vez en cuando. Sacar un aprendizaje y remontar en los momentos más difíciles, será lo que marque la diferencia a la hora de cumplir o no lo que te propongas.

No importa en qué época del año te encuentres, puedes empezar a cumplir tus propósitos hoy mismo. ¡Ánimo y a por ello!

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